8. Comienzo del trabajo capitular

2 de marzo de 1996

ANEXO NÚM. 08

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Comentario sobre los 12 primeros días de Capítulo, en los que ya se han logrado algunas cosas:

  • la inauguración del Capítulo, con una visión general de su naturaleza y de sus cometidos;
  • el retiro espiritual (4 días) para situarnos en la debida plataforma espiritual y salesiana;
  • se ha escuchado, analizado y estudiado el Informe sobre el estado de la Congregación de una forma más adecuada que en los Capítulos anteriores; de él se han deducido las necesidades actuales, para estudiar el tema y las señales de respuesta global a la vocación salesiana;
  • se ha estudiado y aprobado el Reglamento del Capítulo General, entendido no como simple formalidad, sino como condición de validez y de entendimiento entre muchos;
  • se ha votado el documento de trabajo con un animado debate en el que ha habido mucha participación;
  • se ha completado la Presidencia eligiendo a los moderadores y formando la Comisión Central;
  • se han votado y constituido las comisiones con sus equipos de dirección y coordinación;
  • se ha votado el calendario, que prevé:
    • las elecciones,
    • la semana de encuentro con los seglares,
    • los últimos retoques,
    • la clausura;
  • se ha votado la modalidad del discernimiento comunitario para coordinar, del mejor modo posible, el proceso personal con la apertura a las informaciones que lleguen de la comunidad. Don Juan Vecchi subraya que esta opción se ha hecho para satisfacer una petición que hizo el XXIII Capítulo General en vista de un fenómeno que se había observado: algunas informaciones se quedaban en algunos grupos nacionales o de cierta tendencia. El nuevo método pretende que todo lo que se piense en la comunidad llegue a cada persona, y ésta pueda reflexionar sin vinculaciones regionales o tendenciosas. El Vicario del Rector Mayor asegura que no hay nada que temer para la discreción, pues no se prevé ninguna asamblea especial, y ninguna papeleta de votación requerirá la firma; se pide a todos absoluta pureza de intención;
  • se ha nombrado la Comisión de Información, que responde ante la Congregación y la opinión pública; como es natural, sus miembros podrán servirse de otras agencias, preferiblemente, de ANS, que cuenta con nuestra confianza, para una información correcta sobre el XXIV Capítulo General, sus fines y el contenido de las informaciones, sobre las que, de todos modos, no se transfiere la responsabilidad.

El trabajo de esta primera etapa de Capítulo ha sido abundante y sus resultados más que satisfactorios. La conducción ha sido ágil, segura y respetuosa.

En esta primera etapa, la Asamblea ha sido responsable con el estudio, la participación en el debate, la petición de aclaraciones, las votaciones y la aceptación de los resultados.

Ahora tenemos los instrumentos necesarios para trabajar con inteligencia, prudencia y capacidad de opción y discernimiento.

Algunos objetivos comunitarios decisivos para lograr los fines del Capítulo ya están en marcha o se han logrado; nuestra comunidad se ha ido integrando como grupo fraterno, cultural y salesiano por el conocimiento, la estima y el aprecio de las diferencias, celebrando aniversarios personales, entreteniéndose familiarmente en el comedor y rezando juntos. Se nota que la lengua es una barrera; de todas formas, nos damos cuenta que deberíamos prepararnos mejor, aceptando un discreto bilingüismo, necesario para la comunicación. Hemos desarrollado relaciones de confianza: cuando hablamos, no tenemos segundas intenciones ni planes ocultos.

En cuanto comunidad capitular, hemos asimilado la necesidad de ponernos en una perspectiva universal, suprarregional y supranacional cuando nos comunicamos experiencias y cultura en el ámbito personal y cuando compartimos los momentos litúrgicos, que no están cerrados rígidamente a los grupos lingüísticos; se confirma que la Región es sólo elemento mediador en la elección de su consejero regional.

Todo esto ayuda a situarnos en una plataforma carismática, que es la que nos reúne, en cuanto que las cosas, los problemas y las propuestas se ven en la perspectiva de la naturaleza, forma, estructuras y originalidad salesiana, es decir, a la luz del carisma y no de hechos o circunstancias contingentes.

Nos disponemos a afrontar la segunda etapa:

  1. dar orientaciones sobre el tema del Capítulo;
  2. estudiar los posibles cambios en las Constituciones y los Reglamentos.

Es importante la calidad del trabajo en las comisiones; todos los capitulares, sin excepción, se comprometen, según su disponibilidad de tiempo e inteligencia, al estudio, a la búsqueda, a la lectura y a la confrontación. En este trabajo es importante la comunicación entre las comisiones y la Asamblea, único sujeto de autoridad; la comisión tiene la función de preparar y facilitar el trabajo de la Asamblea.

Don Juan Vecchi termina subrayando, con una expresión inédita, que es preciso "dejarse confluir", es decir, lograr una convergencia interior, fruto de reflexión sobre lo que es necesario, urgente y posible.