5. ORIENTACIONES5.1. Para la comunidad de consagrados[167] La comunidad salesiana:
En las diversas etapas de la formación inicial,
ayúdese a los salesianos jóvenes a profundizar la identidad de
su consagración y a adquirir convicciones firmes sobre el valor
educativo de su consagración. [168] En la comunidad educativo-pastoral nunca debe faltar la presencia eficaz del director, que con la comunidad consagrada es su núcleo animador. Asígnense a los consagrados las incumbencias más conformes con su identidad educativopastoral. 5.2. Para la comunidad educativo-pastoral[169] Modelos operativos de comunidad educativo-pastoral El inspector con su Consejo, teniendo en cuenta la realidad inspectorial y la consistencia de los diversos ambientes educativos y en diálogo con la comunidad salesiana local:
En todo ello el inspector y la comunidad local deben cuidar la
unidad del proyecto salesiano en la zona y en la Iglesia local. [170] Revisar su funcionamiento Toda comunidad local, de acuerdo con las disposiciones del XXIII Capítulo General,15 debe revisar el funcionamiento de la comunidad educativo-pastoral. En esto tenga el apoyo del inspector y la colaboración de los organismos de animación inspectorial. El Rector Mayor, con su enseñanza y la ayuda de los
dicasterios competentes, favorezca la profundización y estimule
a dicha revisión. [171] Consejo de la comunidad educativo-pastoral y/o Consejo de la Obra La comunidad salesiana cree o consolide el Consejo de la comunidad educativo-pastoral y/o el Consejo de la Obra, como órgano central que anima y coordina toda la obra salesiana mediante la reflexión, el diálogo, la programación y la revisión de la acción educativopastoral. Tales Consejos estén formados por los SDB y seglares que desempeñan cargos de responsabilidad en la comunidad educativo-pastoral, según los criterios que se den en la Inspectoría. Para el Consejo de la comunidad educativo-pastoral o Consejo de la Obra, el inspector con su Consejo:
[172] El director en la comunidad educativo-pastoral El director salesiano, como primer responsable de las actividades apostólicas y de la administración de los bienes de la comunidad salesiana,16 es también el primer responsable de la comunidad educativo-pastoral: en ésta la última palabra, tras paciente búsqueda, corresponde al director,17 siempre en diálogo con su Consejo. Cuando la obra tiene una sola comunidad educativo-pastoral, el director preside el Consejo de la comunidad educativo-pastoral; cuando hay varias comunidades educativo-pastorales, el director participa por derecho propio en todos los Consejos de las comunidades educativo-pastorales y preside el Consejo de la Obra. En concreto, el director en la comunidad educativo-pastoral:
[173] Consistencia cuantitativa de la comunidad salesiana Para cumplir su papel animador, la comunidad salesiana necesita una consistencia cuantitativa y cualitativa, que ayude a hacer visible y significativa su acción. La consistencia numérica sostiene mejor la formación, la vida espiritual y fraterna, la confrontación y la calidad pastoral, la formulación de los proyectos y el diálogo con la zona y con la Iglesia local. Según los artículos 20 y 150 de nuestros Reglamentos
Generales, en el próximo sexenio nos comprometemos a dar mayor
consistencia numérica a las comunidades salesianas. Lo cual
supone reducir o superar la dispersión de los salesianos que
trabajan individualmente en actividades u obras; también supone
ajustar la presencia salesiana de una zona a los criterios
señalados por las Constituciones (art. 6) y los Reglamentos
(art. 1). [174] Consistencia cualitativa de la comunidad salesiana La consistencia cualitativa exige que en la comunidad haya figuras capaces de presencia, acompañamiento y educación de los jóvenes en la fe, de animación de grupos y personas, de formación de los seglares, de atención a la zona y a la Iglesia local, a la Familia Salesiana y al Movimiento Salesiano. En el próximo sexenio cuídese la preparación de los salesianos en tales ámbitos, dando la preferencia a la capacidad educativa, relacional y pastoral más que a la administrativa, burocrática y de organización. Hay que garantizar la presencia significativa y complementaria de salesianos presbíteros y salesianos coadjutores en la comunidad, como rasgo esencial de su fisonomía y de su plenitud apostólica.18 5.3. Para la convocación de seglares[175] Toda inspectoría cuide que se integren en el "Proyecto Seglares" los criterios básicos y los de crecimiento que se han indicado más arriba. Los convenios con instituciones públicas y privadas los hace
la Inspectoría en diálogo con la comunidad local. [176] La comunidad local defina con claridad:
5.4. Para la presencia femenina en la comunidad educativo-pastoral[177] Intensifíquese la colaboración con la familia, primera
educadora de sus hijos e hijas. Para ello, en nuestras obras
debemos ofrecer un clima educativo rico en valores familiares y,
particularmente, un equipo de educación en el que sea armónica
la distribución de presencias masculinas y femeninas. [178] En este contexto hay que subrayar el significado y la fuerza profética del SDB, quien no sólo contribuye a la educación mediante sus valores masculinos, sino que, viviendo el celibato con gozo y fidelidad, da testimonio de una calidad especial del amor y de la paternidad. Por ello, desde los primeros años de la formación, ayúdese a los salesianos a crecer con una actitud serena y madura frente a la feminidad. Para lograr un ambiente de coeducación sano y equilibrado,
hay que cuidar la formación afectiva y relacional de los
salesianos y de los seglares que forman la comunidad
educativo-pastoral. [179] Sin descuidar las exigencias de los diferentes contextos, póngase de manifiesto la necesidad de superar en el trabajo un paralelismo artificial, en el que la educación de los chicos se confía a varones y la de las jóvenes a mujeres. Es urgente que en el ámbito inspectorial y en las comunidades educativo-pastorales locales se haga una reflexión seria:
La Inspectoría busque, en los contextos de coeducación, un sano equilibrio de la presencia masculina y femenina en los destinatarios y en los colaboradores.19
15 Cf. núms. 232238 |