4. DAR CALIDAD A LA FORMACIÓN
[138]
La participación de los seglares en nuestro espíritu y
misión es para las comunidades salesianas un reto que debemos afrontar
con una formación que responda a las nuevas exigencias.
La formación supone, ante todo, que las comunidades tomen conciencia
de los nuevos aspectos de la relación entre SDB y seglares y pongan
los medios para entablarla en un camino de enriquecimiento mutuo que haga
visible la comunión y dé más eficacia al trabajo educativopastoral.
La cultura de la participación y del compartir requiere la oportuna
formación en común. Los procesos de formación, que
ven a SDB y seglares simultáneamente destinatarios y agentes, serán
tanto más eficaces cuanto más clara sea la identidad vocacional
de cada uno y mayores sean la comprensión, el respeto y la valoración
de las distintas vocaciones.
La formación se propone lograr personas capaces de vivir hoy
con madurez y alegría, de cumplir la misión educativa con
competencia profesional, de ser educadores pastores y de ser solidariamente
animadores de numerosas fuerzas apostólicas.
4.1. Objetivo
[139]
Trazar itinerarios de una formación de calidad para realizar
la misión educativopastoral que se comparte.
4.2. Orientaciones
[140]
Una formación permanente en común
El proceso de formación permanente hay que considerarlo como
un dar y recibir según unos objetivos precisos:
a. lograr SDB y seglares capaces:
- de una renovada comprensión de su propia identidad vocacional
y de sus papeles específicos;
- de comprender y vivir la espiritualidad salesiana, que es gracia de
unidad y síntesis de consagración y laicidad, de fe y vida,
de opción religiosa y trabajo en la educación;
- de ser protagonistas en la misión y agentes de cambio cultural;
- de poner al día la propia competencia profesional para reaccionar
positivamente ante situaciones culturales y retos educativos siempre nuevos;
- de animar un amplio ambiente educativo, de acompañar grupos
y ayudar a que las personas se integren en los contextos;
b. iluminar los valores de la laicidad como lugar vocacional,
en recíproca relación con las otras vocaciones eclesiales,
prestando una atención particular:
- a la vocación familiar y a la responsabilidad educadora y formativa
de los padres;
- al contexto cultural, social, político y económico en
que viven y actúan los seglares;
- a los valores de la feminidad, que dan novedad y estímulo de
profundización a la misión juvenil y a la espiritualidad
salesiana.
Esta formación prosigue cuando los seglares dejan nuestras obras
y pasan a ser antiguos alumnos o ex colaboradores: los acompañaremos
para que lleven a la zona y a la Iglesia la misión y el espíritu
de San Juan Bosco.
[141]
Hacia un discernimiento vocacional
El punto cumbre del itinerario de fe es la opción vocacional.
Ésta necesita ayuda y amistad en un acompañamiento espiritual
personalizado, tanto de los jóvenes como de los adultos. Por ello,
la comunidad local salesiana, lugar privilegiado de propuesta y acompañamiento
vocacional, se abre a formas de acogida de jóvenes y promociona
experiencias de voluntariado y de servicio educativopastoral que lleven
a opciones vocacionales significativas en la vida laical, en el ministerio
ordenado y en la vida consagrada.
[142]
Mediante un proceso de formación inicial bien atendido
Los procesos de discernimiento y de formación inicial deben desembocar
en la convicción de que ser hoy salesiano significa entrar en una
Familia y en un vasto Movimiento, donde los seglares son parte activa en
la vivencia del espíritu salesiano, para compartir el trabajo educativopastoral
y la corresponsabilidad de la misión.
Teniendo presentes la distinta naturaleza de vocaciones en salesianos
y en seglares y los tiempos de maduración humana, afectiva y apostólica,
las etapas de la formación inicial prevean contenidos y experiencias
de formación recíproca y complementaria para el crecimiento
de todos.
[143]
La promoción vocacional en la Familia Salesiana
La vocación común une a la Familia Salesiana en un parentesco
espiritual. Cada grupo se enriquece con el intercambio mutuo de los diversos
modos de vivir el mismo carisma y lleva a la Familia Salesiana una aportación
original. La conciencia de la propia llamada, con todo lo que ésta
supone, y la respuesta gozosa y pronta, ayuda a compartir los mismos ideales
del carisma salesiano.
Con alegría lo transmitimos a los demás, cultivando juntos
la propuesta vocacional.
4.3. Compromisos operativos
En el ámbito local
[144]
Toda comunidad salesiana haga, de la comunidad educativo-pastoral,
el lugar privilegiado de la formación conjunta de SDB y seglares:
- promoviendo, en diálogo y corresponsabilidad con los seglares
de la comunidad educativo-pastoral, un programa de formación de
SDB y seglares; tal programa ofrecerá sesiones de estudio, momentos
de oración, ratos de distensión, preparación de materiales,
experiencias concretas y métodos prácticos y formativos;
- dando calidad a la preparación del proyecto educativo-pastoral
salesiano, como instrumento práctico de formación recíproca,
que se revisará anualmente, valorando la calidad de las respuestas
dadas a las necesidades de los destinatarios y los logros de la comunión
y de la corresponsabilidad educativopastoral;
- favoreciendo, con una atenta comunicación y con las providencias
y adaptaciones necesarias y oportunas, la puesta al día profesional,
educativopastoral y salesiana.
En el ámbito inspectorial
[145]
Toda Inspectoría, mediante un grupo de seglares y salesianos,
comprometidos y expertos en formación, en pastoral juvenil, en Familia
Salesiana y en comunicación social, revise y mejore el "Proyecto
Seglares" que pidiel XXIII Capítulo General; complételo
antes del próximo Capítulo Inspectorial con un programa
de formación de SDB y seglares. Dicho programa presentará:
- el contenido, las experiencias y el tiempo dedicado a la formación;
- la definición de los papeles, de las relaciones y de las modalidades
de colaboración entre SDB y seglares;
- la coordinación de los distintos sectores y estructuras de animación;
- el papel y las intervenciones del inspector y de los miembros del Consejo
Inspectorial en las actividades de formación;
- la disponibilidad de centros, grupos y estructuras de animación
inspectorial.
Los salesianos consideren como tarea específica propia, además
de prioritaria y privilegiada, la respuesta positiva a la demanda y al
derecho de formación y animación que tienen los seglares
de la Familia Salesiana, a fin de que puedan ser, a su vez, animadores
y formadores en su familia, en el propio ambiente de vida y de trabajo,
en la comunidad eclesial y en la sociedad.
[146]
Toda inspectoría en el próximo sexenio:
- invite a los miembros de la Familia Salesiana a asumir responsablemente
el compromiso de una pastoral vocacional unitaria, cuidando el discernimiento
vocacional y presentando las diversas formas de vocación cristiana
(laical, ministerio ordenado, vida consagrada) y las peculiares de la Familia
Salesiana;
- siga adelante en su esfuerzo de promocionar centros de Cooperadores
Salesianos y de Antiguos Alumnos. Para ello debe preparar y formar con
esmero a los delegados y asistentes de los diferentes grupos de la Familia
Salesiana;
- ofrezca programas inspectoriales y locales de formación abiertos
a los antiguos alumnos y a otros seglares que, fuera de nuestros ambientes,
desean vivir y trabajar según el espíritu de San Juan Bosco,
previendo oportunas formas de acompañamiento.
En el ámbito mundial
[147]
El consejero general de formación haga revisar la Ratio
según las orientaciones del XXIV Capítulo General.
En concreto, procure que en la formación inicial:
- se presenten el contenido y los valores de la laicidad; capacítense
los salesianos jóvenes para crecer y madurar juntos, para adquirir
la capacidad de ser formadores y animadores de los seglares y para cultivar
las vocaciones laicales;
- preséntense, no sólo a título de información,
sino también de manera vital y experiencial, el conocimiento y el
encuentro con los diversos grupos de la Familia Salesiana, particularmente
los Cooperadores Salesianos, las Voluntarias de Don Bosco y los Antiguos
Alumnos;
- difúndanse y dense a conocer el documento Identidad de la
Comunión en la Familia Salesiana, el Reglamento de
Vida Apostólica de los Cooperadores Salesianos, las Constituciones
de las Hijas de María Auxiliadora y de las Voluntarias de Don Bosco
y el Estatuto de la Federación de Antiguos Alumnos;
- préstese una atención particular a la madurez afectiva
que requiere la colaboración con los seglares y con el mundo femenino.
[148]
El Consejo General promueva y sostenga, en la Universidad Pontificia
Salesiana y en otros centros universitarios salesianos o de espiritualidad,
estudios, experiencias y escuelas de formación de formadores, donde
los SDB y los seglares se formen juntos (salvo las normas del Código
de Derecho Canónico y de la Santa Sede). Préstese una atención
especial a la espiritualidad de san Francisco de Sales y al Sistema Preventivo
de san Juan Bosco.
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