3. VALORAR LA COMUNICACIÓN

[128]

La extensión de la implicación y la promoción de la corresponsabilidad requieren capacidad y valoración de la comunicación, tanto en las comunidades salesianas, como en las relaciones entre SDB y seglares; hay grandes deseos y expectativas de unas relaciones que impliquen la vida y la experiencia de las personas, de los grupos y de las comunidades.

Valorar la comunicación exige tomar conciencia de la nueva situación cultural en que vivimos, pues se asiste a una invasión masiva de mensajes y medios que crean mentalidad y condicionan la conducta.

La comunicación es imprescindible para la misión; en el estilo salesiano, requiere la presencia y entrega apostólica de los educadores y el interés en cultivar relaciones vitales con las personas y los grupos que comparten con nosotros la misión educativo­pastoral de san Juan Bosco.

3.1. Objetivo

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Valorar la comunicación en todas sus formas y expresiones: comunicación interpersonal y de grupo, producción de mensajes, uso crítico y educativo de los medios de comunicación social.

3.2. Orientaciones

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Comunicación interpersonal y entre grupos

El cuidado de la calidad y crecimiento de la comunicación, dentro y fuera de la comunidad salesiana, desarrolla actitudes y capacidades de escucha, apertura, ductilidad y empatía para estar con los jóvenes como educadores y comunicadores de la fe.

La comunicación en la comunidad educativo-pastoral, en la Familia Salesiana y en otros grupos es una oportunidad para crecer juntos en la capacidad de relación y de compartir, con miras a vivir los valores del Sistema Preventivo.

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Evangelizar y educar es comunicar

La fe cristiana es, por su misma naturaleza, comunicativa: es escucha y respuesta a la Palabra con la mediación de los lenguajes humanos. La inculturación del Evangelio y la evangelización de las culturas requieren un esfuerzo para entrar en comunicación con los valores de la época y de los lugares.

La educación es, por naturaleza, relación, comunicación. El Sistema Preventivo, apelando a los recursos de la inteligencia y del corazón y al anhelo de Dios presente en todo joven, supone capacidad de escucha, diálogo y respeto de los jóvenes. La presencia activa y animadora ("asistencia") de los SDB y de los seglares educadores entre los jóvenes es una forma excelente de comunicación educativa y evangelizadora, que los jóvenes esperan.

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Comunicación, producción de mensajes y uso educativo de los medios de comunicación social

Para ser comunicadores, hay que cuidar dos aspectos: el logro de unas actitudes culturales y espirituales adecuadas y la adquisición de una capacidad crítica y técnica que favorezca una comunicación eficaz.

Los seglares pueden realizar una labor específica en este sector, pues se hallan en condiciones de comprender y formular los mensajes que mejor responden a la nueva cultura y a las necesidades actuales de la gente y de los jóvenes. A menudo poseen un lenguaje más adecuado a las situaciones ordinarias de la vida. En particular, los que tienen una competencia profesional específica pueden ser valiosos colaboradores en la misión de san Juan Bosco.

3.3. Compromisos operativos

En el ámbito local

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a. La comunidad salesiana:

  • favorezca la comunicación y el intercambio de las experiencias educativo­pastorales de los salesianos;
  • programe momentos de formación conjunta de SDB y seglares en la comunicación interpersonal, comunitaria y social y en los lenguajes juveniles;
  • viva el día de la comunidad y otros encuentros como ejercicio concreto de crecimiento en la comunicación interpersonal.

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b. La comunidad educativo-pastoral:

  • cuide un estilo de comunicación interpersonal más abierto y amplio, valorando los lenguajes y mensajes positivos de la cultura moderna que transmiten los medios de comunicación social. Esto requiere una presencia física, afectiva y cultural en los lugares donde viven los seglares y los jóvenes, descubriendo el significado y la práctica de la asistencia salesiana;
  • utilícense los medios de información que ya existen (Boletín Salesiano, ANS, Noticiario Inspectorial, hojas informativas) y otros posibles, como instrumentos que favorecen la comunión y participación de SDB y seglares.

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El director y los distintos responsables, a fin de mejorar el conocimiento y la comunicación entre los grupos de la Familia Salesiana:

  • sensibilicen a la comunidad salesiana acerca del significado y valor de la Familia Salesiana;
  • favorezcan encuentros de todos los grupos;
  • promuevan iniciativas que pongan de manifiesto la unidad de la Familia Salesiana en la Iglesia local y en la zona.

En el ámbito inspectorial

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a. El inspector con su Consejo cuide y revise la calidad de la comunicación dentro y fuera de la Inspectoría, entre los salesianos, con los grupos de la Familia Salesiana, con las comunidades eclesiales y con las instituciones civiles y sociales, entre los grupos de inspectorías y con el Consejo General.

b. Respetando cuanto prevé el número 259 del XXIII Capítulo General, el responsable inspectorial de la comunicación social, de acuerdo con el inspector, hágase promotor de un equipo, formado por SDB y seglares bien preparados, a fin de valorar la comunicación social en la educación y evangelización de los jóvenes y del pueblo. Dicho equipo redacte un plan inspectorial de animación, formación y asesoramiento en el ámbito de la comunicación social, previendo estructuras e instrumentos adecuados.

En el ámbito mundial

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a. El Rector Mayor con su Consejo estudie, durante este sexenio, un plan operativo de valoración, promoción y coordinación de la comunicación social, significativo campo de acción que forma parte de las prioridades apostólicas de la misión salesiana.4

b. El consejero general de comunicación social ofrezca, en este sexenio, a las inspectorías orientaciones operativas para hacer un plan inspectorial de comunicación social, que valore la colaboración y corresponsabilidad entre SDB y seglares.


4 Cf. Const. 43