2. PROMOVER LA CORRESPONSABILIDAD

[117]

La implicación plena y responsable de los seglares en la misión de la Iglesia y de nuestra Congregación hace que crezca la corresponsabilidad. Lo cual significa respetar los cometidos que corresponden a la vocación laical y ayudar a que cada uno se sienta implicado en el trabajo educativo y pastoral.

No bastan hechos o situaciones en los que se implican los seglares; tiene que haber una toma de conciencia por parte de los SDB acerca de la necesidad de promover la corresponsabilidad. Se trata de crear o intensificar una relación nueva entre SDB y seglares que respete la identidad y función de cada uno sin confundir los papeles.

Hay que promover en todos los niveles la corresponsabilidad, que se manifiesta en el diálogo, en el trabajo de equipo, en la organización de estructuras y organismos adecuados y en la búsqueda de los medios económicos. La corresponsabilidad se vive, sobre todo, en la comunidad educativo-pastoral y en sus órganos de gobierno y animación.

2.1. Objetivo

[118]

Promover experiencias, actitudes, procesos operativos y estructuras de corresponsabilidad que faciliten la comunión y el compartir en el espíritu y la misión de san Juan Bosco.

2.2. Orientaciones

[119]

La comunidad educativo-pastoral (CEP) y el proyecto educativo-pastoral salesiano (PEPS)

El lugar propio y eficaz para la corresponsabilidad de los seglares en la única misión que se inspira en san Juan Bosco es la comunidad educativo-pastoral; en ella SDB y seglares hacen juntos experiencia de comunión y de compartir formulando, ejecutando y revisando el proyecto educativo-pastoral salesiano.

[120]

Itinerario de participación activa

El ejercicio de la corresponsabilidad es un proceso de toda la comunidad educativo-pastoral que pone en el centro a los jóvenes y sus necesidades. Todos sus miembros siguen un camino de discernimiento, participando activamente en la búsqueda de soluciones desde la óptica del proyecto educativo-pastoral.

[121]

Puntos fundamentales

Para ello es imprescindible cultivar:

a. el diálogo sereno y progresivo sobre el contenido y las motivaciones del trabajo educativo­pastoral, facilitando momentos de fraternidad y convivencia entre SDB y seglares;

b. el trabajo en grupo, proyectando objetivos, tiempos y modalidades concretas de comunicación y confrontación, que prevean incluso el análisis de los presupuestos económicos y sus respectivos balances;

c. la necesaria integración entre las exigencias de la actividad educativa y pastoral y las de la vida familiar, social y política, sobre todo de los seglares, utilizando del mejor modo posible las formas de gestión colegiada prescritas por las instituciones o por el derecho propio;

d. la asignación clara de papeles y funciones a SDB y seglares, según la disponibilidad de tiempo, la diversidad de vocaciones, la competencia profesional y los niveles de maduración espiritual, prestando una atención particular a los seglares más jóvenes y a los miembros de la Familia Salesiana.3

[122]

Voluntariado

Una forma significativa de corresponsabilidad para los seglares, sobre todo jóvenes, es el voluntariado. El servicio educativo prestado durante un determinado período y a tiempo pleno, insertados en una comunidad salesiana o en una comunidad de voluntarios, en la inspectoría de origen, en otras inspectorías o en tierras de misión, es una experiencia muy significativa para los seglares que comparten el proyecto de san Juan Bosco.

2.3. Compromisos operativos

En el ámbito local

[123]

La comunidad salesiana:

a. valore, como medios de formación en la corresponsabilidad, sus estructuras internas: Consejo de la comunidad, día de la comunidad, asamblea de hermanos;

b. consolide la comunidad educativo-pastoral: procure que todos sus miembros participen activamente en la formulación, ejecución y revisión del proyecto educativo-pastoral salesiano; garantice el funcionamiento de los órganos colegiales de participación (consejos, comités de dirección y coordinación, organismos administrativos y económicos); haga que los seglares tomen parte en las decisiones (perspectivas pedagógicas y pastorales, nuevos campos de misión, implicaciones económicas, construcciones y arreglos); favorezca, según las circunstancias, la asunción de responsabilidades de dirección por parte de seglares competentes;

c. cuide su propia apertura a las iniciativas educativo­pastorales que organicen los grupos laicales de la Familia Salesiana y, dentro de lo posible, présteles la ayuda que necesiten.

[124]

En cuanto al voluntariado, la comunidad local:

  • esté abierta a quienes pidan hacer experiencia de voluntariado en la propia patria o en el extranjero;
  • siga a los voluntarios que prestan servicio en la obra, cuidando su formación, haciéndolos partícipes de la vida comunitaria y guiándolos en el ejercicio de su responsabilidad educativa.

Para los que regresan del extranjero:

  • acompáñelos en el logro de un buen equilibrio psicológico­afectivo, con la acogida fraterna en el ambiente familiar, eclesial y social;
  • tenga presente el aspecto económico, ayudándolos a insertarse en el mundo laboral y, si es posible, favoreciendo el trabajo más conforme con su opción de vida.

A todos los voluntarios:

  • hágales la propuesta vocacional concreta de adherirse a algún grupo de la Familia Salesiana (Salesianos, Cooperadores, Hijas de María Auxiliadora, Voluntarias de Don Bosco, Voluntarios con Don Bosco...).

En el ámbito inspectorial

[125]

El inspector con su Consejo:

  • organice encuentros y reuniones con los responsables SDB y seglares de los diversos sectores de actividad, para programar y valorar juntos el camino de la labor educativo­pastoral;
  • establezca el cuadro general de las normas y criterios para la buena marcha de las actividades y de la relación entre SDB y seglares y de las iniciativas llevadas por ellos;
  • estudie y, si hace falta, promocione la realización de proyectos con los grupos de la Familia Salesiana u otros grupos laicales. Para ello, suscite la creación y favorezca el buen funcionamiento de la Consulta local de la Familia Salesiana, en la que, de forma compartida, se estudiarán las necesidades de los jóvenes de la zona y se harán proyectos comunes;
  • donde sea posible y conveniente, pruebe diversas formas de gestión; por ejemplo, confiando algunas obras salesianas a la dirección de seglares, salvando siempre su significado salesiano.

[126]

En cuanto al voluntariado:

  • ayude a los salesianos y a las comunidades a reconocer su importancia para la misión salesiana;
  • redacte y ponga en marcha un plan inspectorial que, según las orientaciones del documento Voluntariado y Misión Salesiana, contenga una propuesta articulada que se inserte en el proyecto educativo­pastoral, tanto para la preparación de los voluntarios, como para el acompañamiento durante su servicio y la acogida y revisión cuando vuelven a casa;
  • teniendo en cuenta los problemas relativos al final del servicio y, en particular, del regreso de quienes han estado en el extranjero;
  • favorezca encuentros periódicos entre ellos y con otros jóvenes y adultos, para difundir la cultura del voluntariado;
  • ayúdelos a hacer una lectura crítica de su experiencia y un replanteamiento de su vida a la luz de las novedades que descubren en sí mismos y en el ambiente que los acoge;
  • favorezca los contactos con la comunidad en la que los voluntarios han prestado servicio, con objeto de asegurar la continuidad de su experiencia.

En el ámbito mundial

[127]

El Rector Mayor con su Consejo:

a. promueva el buen funcionamiento de los organismos mundiales de animación y coordinación entre los grupos de la Familia Salesiana, teniendo en cuenta su autonomía y la misión que se comparte, con vistas a la corresponsabilidad;

b. vea, con los demás grupos de la Familia Salesiana, la oportunidad de formar la Consulta Mundial de la Familia Salesiana;

c. dé a conocer iniciativas y experiencias de colaboración entre SDB y seglares.


3 Cf. ACG 350, pág. 50