1. EXTENDER LA IMPLICACIÓN

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Desde el comienzo de su actividad apostólica, san Juan Bosco implicó en su misión a muchos seglares con la idea de compartir todo tan a fondo, que se podía pensar en una Congregación de religiosos con votos y vida comunitaria (salesianos) y seglares (salesianos externos), unidos en la única misión de servir a los jóvenes, cada uno según sus posibilidades.

Hoy la implicación de los seglares en la misión educativo­pastoral de san Juan Bosco es un hecho, aunque la mayor parte de las veces se trata de una presencia simplemente profesional u ocasional, que debería desembocar en una opción consciente. Urge extender y dar calidad a la implicación de los seglares dispuestos a formar parte del vasto movimiento de personas que trabajan por la salvación de los jóvenes dentro y fuera las estructuras salesianas, en la Iglesia y en las instituciones civiles.2

1.1. Objetivo

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Pasar de la simple aceptación de los seglares a una valoración efectiva de su peculiar aportación a la educación y a la pastoral.

1.2. Orientaciones

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Responsabilidad en la implicación

El compromiso de extender la implicación es de todos los que de hecho, por el título y en el grado que sea, comparten el espíritu y la misión de san Juan Bosco. Una responsabilidad particular tienen los SDB, en virtud de su identidad y del papel que el Fundador les confió de ser animadores del Movimiento a que dio origen.

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Testimonio comunitario

La voluntad de apertura e implicación por parte de la comunidad salesiana se demuestra, ante todo, en el testimonio comunitario de la espiritualidad salesiana y en la capacidad de acogida, acompañamiento y formación de quienes desean vivir el espíritu y la misión de san Juan Bosco.

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Compartir cada vez más

Hay que prestar una atención particular a los seglares colaboradores, a los miembros de la Familia Salesiana, especialmente a los Cooperadores Salesianos, a los miembros del Movimiento Salesiano, así como a los padres y a las familias de los jóvenes. Hay que favorecer el modo de compartir los ideales educativos en la experiencia directa de responsabilidad en la comunidad educativo-pastoral y mediante planes orgánicos de formación permanente.

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Los jóvenes

Los jóvenes, además de destinatarios, son agentes y protagonistas, a medida que aumenta su voluntad de compartir nuestra misión. Hoy se les abren nuevos campos de implicación; por ejemplo, la animación de grupos juveniles y el voluntariado.

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Seglares de otras religiones y no creyentes

También los miembros de otras religiones, los no practicantes e incluso los no creyentes merecen nuestra solicitud. Dada su disponibilidad a implicarse, están llamados a crecer en un compartir válido, aunque sea parcial, de nuestros objetivos educativos y sociales. Tal compartir se ha de cultivar con todos los que trabajan por el bien de la juventud.

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Atención a las formas de comunicación

Para suscitar la implicación, es muy importante cuidar la imagen ante la opinión pública y dar a conocer los motivos y valores de la misión, no sólo con la oportuna información, sino también, y sobre todo, mediante formas concretas y significativas de presencia en la zona.

1.3. Compromisos operativos

En el ámbito local

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La comunidad local haga un programa de implicación con tiempos y modalidades concretas de actuación, adaptadas a las diversas situaciones y presencias:

a. promueva, junto con los seglares, el conocimiento de los rasgos peculiares del espíritu salesiano y de los contenidos típicos de la laicidad, mediante el estudio, la confrontación y la participación concreta en momentos significativos de vida en común: jornadas de formación, encuentros de fraternidad, comunidad de mesa, celebraciones y fiestas, momentos de oración y de escucha recíproca;

b. valore la aportación insustituible de los padres y familias de los jóvenes de modo constante y efectivo, favoreciendo incluso la creación de comités y asociaciones que garanticen y enriquezcan con su participación la misión educativa de san Juan Bosco;

c. cuide el valor significativo de nuestra presencia en la zona y en la Iglesia local con oportunas formas de información y mediante experiencias de participación sistemática u ocasional con otras personas y grupos que comparten con nosotros la tarea de formar a los jóvenes, especialmente los pobres.

En el ámbito inspectorial

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El inspector con su Consejo:

a. favorezca el conocimiento y contacto con los seglares que viven y trabajan según el espíritu de san Juan Bosco fuera de nuestras estructuras;

b. programe con ellos algunos momentos de intercambio, alentando su servicio en favor de la juventud;

c. estudie, de acuerdo con los respectivos organismos de las Hijas de María Auxiliadora y de los Cooperadores Salesianos, la posibilidad y los modos más adecuados para favorecer la implicación de los seglares en la misión que compartimos con ellos.


2 Cf. Const. 5