3. UNA PEDAGOGÍA PARA VIVIR EN COMUNIÓN: EL ESPÍRITU Y LA MISIÓN DE SAN JUAN BOSCO[101] Formarnos juntos Vivir en comunión y compartir el espíritu y la misión de san Juan Bosco supone, para nosotros, SDB y seglares, respetando siempre las normas de la Iglesia.20 un cambio en nuestro proceso de formación. Hace falta un cambio de mentalidad: crecer juntos, formarnos juntos. San Juan Bosco recomendaba a los Cooperadores: «Debemos unirnos unos con otros y todos con la Congregación. Unámonos, pues, buscando el mismo fin y empleando los mismos medios para conseguirlo. Unámonos como una sola familia mediante los lazos de la caridad fraterna».21 Creemos que de este nuevo método depende buena parte del fruto que esperamos. [102] Pedagogía del corazón oratoriano y de la misión El primer paso para los SDB y los seglares es conocerse y apreciarse en lo que tienen de común y en sus diferencias. El punto de encuentro es compartir el corazón oratoriano y el estilo del Buen Pastor. Tal corazón y estilo es fuente profunda de unidad para todos los llamados a trabajar con san Juan Bosco. El espíritu salesiano, vivido con sensibilidad y acentuaciones diversas, debemos explicarlo a todos en sus elementos esenciales. Pero no basta la reflexión teórica. Como san Juan Bosco, creemos que el trabajo compartido nos ofrece las mejores oportunidades metodológicas para formarnos juntos. Al compartir la misión, cada persona, cada comunidad educativo-pastoral y cada grupo salesiano hace experiencia concreta del Sistema Preventivo, adquiriendo la capacidad de aprender de la vida.22 [103] Compartimos un itinerario de formación La formación compartida debe ser un camino abierto a todos, adaptado al paso de cada uno y respetando las riquezas de toda vocación. También hay que fijar progresivamente itinerarios particulares y programados de común acuerdo. Tales itinerarios son indicaciones más detalladas de experiencias, contenidos y metas, según las situaciones particulares.23 Nos parece importante que en dichos itinerarios se cultiven algunas actitudes:
En este caminar juntos, cultivamos también métodos que ayuden a crecer en la espiritualidad y en la praxis salesiana:
[104] Santidad compartida El 22 de abril de 1996 termina en Turín, con íntima satisfacción de todos, el primer paso en el camino para reconocer oficialmente la santidad de Margarita, madre de san Juan Bosco. Ello nos hace pensar, bajo un aspecto particular, en la santidad que se vivió en Valdocco. Algunos de los que compartieron la vida de la primera comunidad salesiana han sido reconocidos por la Iglesia como testigos de santidad. Lo cual dice que en Valdocco se respiraba un clima particular: la santidad era construida por todos, se compartía y se comunicaba recíprocamente, tanto que es imposible explicar la santidad de uno sin la de los demás. La meta de una formación en común, que san Juan Bosco, la Iglesia y, sobre todo, los jóvenes de hoy esperan de SDB y seglares, es el regalo de nuestra santidad personal, de la comunidad educativo-pastoral y de la Familia Salesiana: una santidad compartida.27 [105] Memoria Con alegría hemos recordado nuestra rica tradición desde sus orígenes hasta hoy, don del Espíritu para nuestra misión.
20 Cf. Código de Derecho Canónico, canon 652; canon 654 ss.21 Boletín Salesiano, enero de 1878 26 Cf. FSDB c. IV, núms. 130 ss.; cf. también El Salesiano Coadjutor, pág. 160ss. |